domingo, 17 de febrero de 2013

REFLEXIÓN FINAL EDUCACIÓN ARTÍSTICA Y ESTÉTICA



“Pintar es otra manera de llevar un diario”
Pablo Picasso


Está entrada será la reflexión de la asignatura de dibujo artístico. La cual se impartía todos los jueves y yo siempre llegaba un poco cansada, pero, cuando empezaba a pintar, dibujar o experimentar poco a poco me llenaba de energía.

Mi madre cuando estaba en el hospital a punto de darme a luz, empezó a pintar un barco con infinidad de detalles, por ello pienso, que yo nací con una sensibilidad especial a todo lo que ese refiere a las artes plásticas y que el hecho que se le de tanta importancia en la educación infantil ha sido una de las razones que me han inclinado a escoger esta profesión.
Me encanta dibujar y las sensaciones que despiertan en mi son;

·         Ilusión: por hacer un dibujo.
·         Curiosidad: por fijarme en  cada uno de sus detalles.
·         Felicidad: por el resultado.

Además, he aprendido a aceptar que cada uno somos diferentes y que también los sentimientos o como te encuentres en cada momento nos hacen percibir los estímulos de un modo distinto, comprendiendo así, que seguramente a mis alumnos les pueda pasar lo mismo y que no siempre a todos les motivarán las mismas actividades.

Algunos de los dibujos los he realizado en casa acompañada de mi hija Joele de 8 años de edad. Esta experiencia ha sido muy enriquecedora para las dos, ya que nos lo  hemos pasado muy bien y ha sido muy divertido.

En las sesiones en clase he podido sentir ese momento solo para mí y la verdad es que en mi vida diaria con la familia, el trabajo y la universidad, a veces no es muy fácil encontrar esos espacios íntimos y relajados.

En primer lugar, os explicaré el descubrimiento que hice con las ceras. La verdad es que nunca me había planteado que dibujar con ceras podía ser variado y rico, pero gracias a todas las técnicas aprendidas he podido disfrutar mucho.

Al principio, estaba un poco bloqueada y no sabía cómo hacerlo, no se me ocurría nada. Entonces, les pregunte a mi hija y una amiga suya que si querían que les hiciese un dibujo.
Las pequeñas empezaron a darme un montón de ideas, me dijeron, dibújanos nuestra tarjeta de cumpleaños preferida, que sería con una tarta de tres niveles, unas velas en forma de corazón, un hada encima de la tarta y que todo esté enmarcado en una enredadera de flores.


Al día siguiente en clase, emprendí  el fondo del dibujo, las ideas empezaron a fluir, el dibujo fue tomando forma y el resultado  fue tan emocionante que cuando llegue a casa lo que me apetecía hacer, era seguir pintando y este fue el resultado.









Toda esta experimentación con todo tipo de técnicas y ceras, las podré utilizar en mi futuro docente con los más pequeños dado que he descubierto métodos que no conocía. Los niños necesitan expresarse y creo que mediante sus pinturas pueden decirnos muchas cosas. William Penn dice:
 “Los niños tienen que jugar más con herramientas y juegos, dibujar y construir; tienen que sentir más emociones y no tantas preocupaciones por problemas de su tiempo”.
Esta frase me refuerza y me apoya todo lo que he aprendido, me motiva a seguir pintando, además, desde niña siempre me ha gustado dibujar sobre todo retratos a lápiz, pero ahora con lo que he ejercitado en estas clases ampliaré mis conocimientos de pintura. Asimismo, he observado que pinto porque me gusta hacerlo y lo hago para mí, me relaja, me desarrolla mi  creatividad y  me concentra.
En segundo lugar, os explicaré el dibujo que hice sobre un bodegón, pero para realizarlo previamente tuvimos que practicar la perspectiva de los objetos.
Para ello, tuve que fotografiar a una compañera desde dos perspectivas diferentes para  luego pintarla, después, tuvimos que hacer cuatro bocetos de bodegones sin borrar las marcas, de este modo empecé a perder el miedo a dibujar sobre los espacios en blanco dejando el rastro de los posibles movimientos de los objetos.




Y por último, empecé a pintar el bodegón teniendo que utilizar las técnicas aprendidas en las clases anteriores. Gracias a saber plasmar la perspectiva de los objetos me fue más fácil. Para realizar este dibujo estuve buscando por internet pero no me gustaba ningún bodegón entonces pensé en hacer mi propio bodegón y creo que así me motive más, transmitiendo, comida, luz y texturas de mi espacio.



Lo primero que  hice fue trazar el bodegón con todos sus elementos, después reservé los lugares de brillos es decir el blanco del papel, en este proceso estaba totalmente sumergida y no me daba cuenta del tiempo que estaba pasando.


Posteriormente empecé a matizar de un color más fuerte los bordes y las sombras  de los objetos y entonces me puse muy contenta observando que mi dibujo empezaba a coger forma. Por último, decir que en el proceso de este dibujo he disfrutado mucho y que estoy muy feliz con el resultado.




En conclusión, esta asignatura me ha sorprendido mucho al observar la infinidad de posibilidades que tienen los materiales, con la expresión de todos nuestros los sentimientos.